Sao Pablo, Brasil 17 de Junio 2013.- Más de 100 mil personas se lanzaron este lunes a las calles de las principales ciudades de Brasil para protestar contra los multimillonarios gastos del Mundial-2014, en plena Copa Confederaciones, y en Brasilia unos 200 subieron al techo del Congreso.
En Sao Paulo, Rio de Janeiro, Brasilia, Fortaleza, Salvador y otras ciudades del país, los manifestantes, convocados a través de las redes sociales y sin liderazgo político o social definido, reclamaban más inversiones en transporte, en salud y en educación.
Eufóricos y portando banderas brasileñas, más de 200 manifestantes lograron subir al techo del Congreso nacional en Brasilia, constató una periodista de la AFP. os manifestantes cantaron el himno brasileño y eslóganes como "Brasil se jodió, el pueblo apareció", y "Soy brasileño con mucho orgullo". Unas 5.000 personas protestan en la capital, según la policía.
En Belo Horizonte (este) la policía disparó gases lacrimógenos y balas de goma contra los manifestantes para impedirles que se acerquen al estadio Mineirao, durante el partido Nigeria y Tahití por la Confederaciones (6-1), un test del Mundial-2014, que enfrenta a ocho selecciones de Europa, Asia, América, África y Oceanía, en seis ciudades del país.
En las demás ciudades, las manifestaciones han sido pacíficas hasta ahora y la policía se mantiene vigilante, sin intervenir.
Estas son las mayores protestas callejeras en 21 años en Brasil -donde la población no acostumbra salir a la calle a expresar su descontento-, desde las manifestaciones de 1992 contra la corrupción del gobierno del expresidente Fernando Collor de Melo, que renunció durante su juicio político ante el Senado. Quiero que Brasil despierte"
Unas 65.000 personas manifiestan en las calles de Sao Paulo, acercándose a la avenida Paulista, la principal vía del centro de la ciudad, estimó la encuestadora Datafolha, citada por el diario Folha de Sao Paulo.
"Quiero que Brasil despierte. No es solo por los pasajes, sino porque la educación y la salud son malas", dijo a la AFP Diyo Coelho, de 20 años, que marchaba en Sao Paulo junto a un grupo de amigos y llevaba flores en las manos.
"El gigante despertó" y "Los políticos no usan autobuses y sus hijos no van a la escuela pública", se lee en algunas de las pancartas de los manifestantes, muchos de los cuales llevan vuvuzelas.
Miles y miles de personas marchaban por el centro de Rio de Janeiro hacia Cinelandia, corazón del centro de la ciudad, saltando y aplaudiendo mientras desde lo alto de los edificios la gente les lanzaba papeles blancos. Policías en el lugar estimaron la participación de 40.000 personas.
"Estoy aquí para mostrar que Brasil no es sólo fútbol. Aquí no hay sólo fiesta. Hay otras preocupaciones, como la falta de inversiones en cosas realmente importantes, la salud y la educación", dijo a la AFP la abogada Daiana Venancio, de 24 años, que protestaba en Rio con una nariz de payaso.
"¿Qué sentido tiene hacer una fiesta para los gringos cuando Brasil está mal?", se preguntó Priscila Parra, una estudiante de física de 20 años.









